Debemos agradecer a Australia por el totalmente nuevo Pontiac G8 2008. Fue diseñado y es construido ahí por Holden, una división de General Motors, y vendido como el Commodore SS. Y han tenido tiempo de perfeccionarlo.
El G8 es un sedán de tracción trasera, el primer coche full size de Pontiac desde que fue descontinuado el Bonneville en 2005. Se convierte en el buque insignia de Pontiac, al ser más grande que el mediano G6 de tracción delantera, y lleva esa denominación con orgullo a la cima de la gama, siendo un buen coche sin ninguna debilidad. Al menos no en el GT de motor V8, al cual Pontiac promociona de manera precisa como el coche más potente en el mercado por debajo de los $30,000. Pero no es solo potencia; cuenta con una maravillosa transmisión manual automática de seis velocidades, la marcha es confortable sin ser blanda y el manejo es tirante. Todo funciona.
Y luce bien: suave y musculoso, con una inconfundible nariz Pontiac. El interior es confortable y ordenado, con buena instrumentación y un asiento trasero razonablemente espacioso. Los asientos estándar de tela son excelentes, con buenos apoyos y soporte lumbar. La piel es opcional y el GT incorpora un sistema de sonido Blaupunkt con 11 bocinas.
Incluso con 361 caballos de fuerza, el G8 GT obtiene 15 millas por galón en ciudad y 24 en carretera con gasolina Regular. Se recomienda gasolina Premium pero no es obligatoria. Cuando Pontiac mide el caballaje con el dinamómetro, garantizado, utiliza combustible Premium.
Viene con una extensa lista de equipamiento de seguridad, incluido control electrónico de estabilidad, airbags de cortina y OnStar.
El G8 V6 utiliza el mismo motor que se encuentra en el Cadillac CTS. No recibe los mismos elogios que el GT porque no cuenta con la potencia V8, la transmisión de seis velocidades ni la tirantez de suspensión y dirección. Cuesta $2,400 menos y su millaje de combustible en carretera solo se incremente una milla por galón, a 17 mpg en ciudad y 25 en carretera.
El GT es la configuración “hot”. El motor V8 6.0 litros de 361 caballos utilizando la manual automática de seis velocidades, cambia totalmente al coche. Esto comienza con las funcionales tomas de aire del cofre, pasa por el asiento de sus pantalones con la suspensión ajustada, y termina en las cuatro colas de escape pulidas de acero inoxidable. Por dentro, añade aire acondicionado de doble zona, volante forrado en piel con controles auxiliares, display LCD a color y sistema de sonido Blaupunkt para seis CD con 11 bocinas.