El Audi A5 y el Audi S5 orientado al desempeño, son los primeros coupés medianos de Audi en más de una década, más grandes que el TT que ofrece un simbólico asiento trasero sólo en la forma coupé. El A5 es construido sobre una nueva estructura que también conforma la base para la siguiente generación del sedán A4.
Desde prácticamente cualquier ángulo una forma distintiva identifica a los modelos A5 y S5, con llamativos conjuntos de iluminación y curvas fluidas que traen algo de musculatura a las formas suaves y aerodinámicas de Audi. Desde atrás hay cierta posibilidad de confundirlo con un coche británico GT, pero desde cualquier otra parte es sin duda un Audi.
Estos son coches GT dos más dos, diseñados para cubrir grandes cantidades de terreno a buena velocidad promedio, mientras miman a un par de ocupantes para minimizar las distracciones ambientales; los asientos traseros son para ocasionales pasajeros adultos o niños. El A5 y el S5 involucran al conductor física, audible y mentalmente, aunque nunca al punto de convertirse en un quehacer o algo menos que invitante. Un S5 puede afrontar prácticamente cualquier carretera a un buen ritmo, pero no es justo esperar que coupés grandes y pesados se comporten como pequeños coches deportivos.
Los interiores de Audi han acumulado premios durante gran parte del siglo 21 y los A5 y S5 encajan en el mismo molde. Cuentan con el equipamiento que se espera, buena ergonomía, una interfase central que no lo llevará a decir palabrotas, y todo está ensamblado con altos estándares utilizando los materiales adecuados. Y a pesar del sistema de tracción total de serie, también cuenta con más espacio de cajuela que algunos sedanes de lujo, así que usted puede disfrutar de un viaje en carretera de cualquier duración.
Un A5 entrega confianza y lujo en un paquete que probablemente no será visto en cualquier intersección y muy probablemente un buen valor; el S5 entrega más desempeño y lujo aunque aun tiene cierto cociente de calidad-precio que argüir.
Por precio, concepto y ejecución, uno de los competidores más cercanos del S5 es el Mercedes-Benz CLK550, con un poco más de potencia, pero sin opción de transmisión, ningún sistema de tracción total y por aproximadamente $5,000 más. Y aunque el A5 de $40,000 y el S5 de $50,000 pueden ser juzgados sobre el papel contra el Infiniti G37, el Mercedes CLK350 o el coupé BMW 335i, las comodidades, el espacio y el acabado de la cabina son tales que los Audi pueden compararse en compra contra el Jaguar XK, el BMW 650i o modelos seleccionados Porsche 911. Y aunque cada uno de esos son magníficos coches y pueden ofrecer más velocidad o quizás más monerías tecnológicas, solo el 911 ofrece tracción total, por un recargo de $6,000.