HOMEREPORTAJES Conducimos a alta velocidad por gusto y somos consientes de ello.
Conducimos a alta velocidad
por gusto y somos consientes de ello.
El II Estudio ARAG sobre Seguridad Vial,
presentado por Luis Montoro, Catedrático de Seguridad Vial y Director del
Instituto Universitario de Tráfico y Seguridad Vial1 (INTRAS) en
España.
El 84% de los conductores cree que
los accidentes se reducirían si no fuésemos a tanta velocidad (algo
obvio por otra parte). Eso sí, que suban el pie otros, ya que se asignan a sí
mismos una nota media de 2,5 sobre 10 a la hora de valorar su velocidad.
A la hora de buscar los
motivos, se admite que es por placer y no por necesidad. Para
rematar la faena, y de nuevo de forma previsible, el estudio concluye que
muchos conductores no tienen conocimiento de los límites de velocidad.
Casi
uno de cada tres ignora que el límite en ciudad es de 50 km/h, más de la mitad
no conoce el límite en carreteras convencionales y un grupo exclusivo del 12%
no conoce el de autopista.
También se desconocen los
límites a partir de los cuales se considera delito penal, pero
esto es otra historia, yo tampoco me los sé de memoria y eso no significa que
me los vaya a saltar.
Asímismo, consideran que los
límites no son adecuados y están de acuerdo con las penas duras para
los que los sobrepasan por mucho.
Una solución
es clara, es subir los límites donde sea posible, informar perfectamente de
ellos y hacer que se cumplan a rajatabla, sin excepción, con multas económicas
y de retirada del carné a quién no lo cumpla. Si no hay recursos para esto, se
subvencionan con las multas.