Las novedades nos las
presentan en los distintos tipo de Porsche 911 Carrera que se
comercializan: Carrera, Carrera S y sus consiguientes variantes descapotables (aunque
no hablan de los Carrera 4). En cuanto a su estética, me ha costado
apreciar los cambios, aunque los conociese de ante mano.
Como vemos en los
frontales, las entradas de aire del paragolpes delantero parecen renovadas, así
como las luces diurnas tipo LED integradas en la parte baja de los grupos
ópticos. Uns grupos que a partir de ahora serán bi-xenón de serie. En la
trasera, los pilotos también usan tecnología LED, asegurando la máxima
visibilidad posible en cualquier situación. Además, a partir de su puesta a la
venta, el Dynamic Bending Lights es podrá elegir en cualquier
modelo del Porsche 911.
Pero las mejoras más
importantes no está en el exterior, sino en el interior. Las motorizaciones de
los modelos 911 Carrera y 911 Carrera S pasan
a contar con inyección directa, aumentando así sus
prestaciones y rebajando sus consumos. Las cilindradas siguen siendo de 3,6
litros para los Carrera y de 3,8 litros para los Carrera S, pero sus potencias
han sido aumentadas.
En la motorización 3.6 la
potencia sube en 20 CV, quedándose en 345 CV, mientras que el
motor 3.8 sube su potencia en 35 CV, llegando hasta los 385 CV.
Además, el Flat Six 3.6 ahora tiene un consumo ligeramente inferior a
los 10 L/100 km, 9,8 L/100 km, siendo en el caso del 3.8
inferior a los 11 L/100 km, lo que significa una reducción del
15% en sus consumos.
La otra gran novedad es el
uso de la caja de cambios de doble embrague Porsche-Doppelkupplung(PDK en adelante) de siete velocidades, una caja que combina la
comodidad de una caja automática por convertidor de par con las prestaciones de
una caja secuencial. Viene para sustituir el cambio Triptronic S tanto en el Porsche
911 Carrera como en el Porsche 911 Carrera S.
Como el sistema de doble
embrague se consigue una mejor respuesta del cambio y una reducción en los
tiempos de paso de una marcha a otra. Añade también unas manetas en el volante,
para una mejor precisión en los cambios y que el conductor tenga menos
distracción a la hora de subir de marchas de forma más eficiente.
Con el PDK,
el Porsche Carrera Coupe acelera en el 0-100 km/h en 4,5
segundos, 0,2 segundos más rápido que con el cambio secuencial de seis
velocidades anteriormente disponible. Para los más exigentes, Porsche a puesto
a disposición de sus clientes el paquete Sport Chrono Plus,
que incluye el Launch Control, con el que el tiempo de
aceleración desde parado hasta los 100 km/h se reduce en otros 0,2
segundos, gracias a que evita las pérdidas de tracción en la salida.
No dan los datos del Porsche
911 Carrera S, pero hemos de suponer que serán algo inferiores en
tiempos a los de su homólogo de 3,6 litros. Los precios de estos nuevos modelos
arrancarán en los 69.600 euros para el 911 Carrera, llegando
hasta los 88.000 euros del Porsche 911 Carrera S
Cabriolet. En los otros dos casos, Porche 911 Carrera
Cabriolet y Porsche 911 Carrera S el precio de
partida es de 78.000 euros.